Jóvenes se convierten en científicos por un día

Ciudad de México.- Recientemente, un grupo de 33 jóvenes de bachillerato del estado de Puebla participaron en la edición 12 de la Masterclass for High Energy Physics, de la Organización Europea para la Investigación Nuclear (CERN), indicó Mario Rodríguez Cahuantzi, profesor investigador de la Facultad de Ciencias Físico Matemáticas (FCFM) de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP).

En esta edición participaron alrededor de 10 mil estudiantes de 46 países, quienes analizaron datos reales que se obtuvieron en los experimentos A Large Ion Collider Experiment (ALICE), Solenoide Compacto de Muones (CMS) y A Toroidal LHC ApparatuS (ATLAS), que se realizan en el Gran Colisionador de Hadrones (LHC).

“Lo que se busca con este tipo de iniciativas es despertar la vocación científica de los jóvenes y quitarles los falsos estereotipos que hay detrás de los científicos”, indicó Rodríguez Cahuantzi, quien colabora en el experimento ALICE.

Fomentar la vocación para tener más científicos

Actualmente en el país solamente hay un investigador por cada mil personas de la población económicamente activa (PEA), mientras que en naciones como Finlandia o Corea del Sur hay 16 y 12 científicos, respectivamente, de acuerdo con datos del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) reportados en la aplicación CTIndicadores.

Si se quiere tener más científicos, como bien se establece en el Programa Especial de Ciencia, Tecnología e Innovación 2014-2018 (Peciti), se debe fomentar la apropiación social del conocimiento, para así incrementar la cultura científica e impulsar la vocación de los niños y jóvenes.

Laboratorios abiertos

Para impulsar la vocación científica de miles de jóvenes en todo el mundo, desde hace 12 años el CERN, a través de la Masterclass for High Energy Physics, abre sus bases de datos para que estudiantes de bachillerato puedan interactuar con los investigadores asociados a los experimentos del LHC y ser científicos por un día, manifestó Rodríguez Cahuantzi.

Por su parte, Mario Iván Martínez, profesor investigador de la FCFM de la BUAP, explicó que al principio del día se da una plática a los jóvenes sobre qué son las partículas elementales, cómo funcionan los detectores y qué se estudian en los experimentos del LHC.

“Se les dan datos reales que se obtienen en el experimento ALICE para hacer lo mismo que haría un científico, analizarlos, correr un programa, buscar patrones, hacer e interpretar las gráficas”.

Estos análisis son coordinados por investigadores que están trabajando en los experimentos. En el caso del equipo de estudiantes poblanos, estuvo apoyado por el grupo de científicos de la BUAP que trabaja en el experimento ALICE (Arturo Fernández, Irais Bautista, Guillermo Tejeda, Mario Iván Martínez y Mario Rodríguez).

Al término de la jornada, los jóvenes de cada país hacen una breve exposición de sus resultados, como lo harían los propios científicos que laboran en el CERN, solo que los estudiantes lo hacen a través de una videoconferencia.

“La idea es justo que sean científicos por un día para fomentar las vocaciones científicas, no es lo mismo que uno les platique lo que hacemos a que ellos mismos lo vivan”, expresó.

Detonador de vocaciones científicas

Al parecer esta actividad cumplió su cometido, ya que algunos de los alumnos de bachillerato que intervinieron señalaron que antes de participar tenían ciertas dudas, e incluso miedo de estudiar física y ser científicos, pero después de esta Masterclass la física de partículas los “enamoró”.

Monserrat Márquez Marañón, estudiante de la preparatoria Emiliano Zapata, perteneciente a la BUAP, indicó que su “experiencia fue muy grata en la Masterclass, me llamaba la atención la física pero no estaba muy metida en ella; sin embargo, cuando el profesor Francisco Javier Morales nos dijo que podíamos participar no lo pensé dos veces y me apunté”.

“Ahora estoy segura de que quiero estudiar física (…) Con esta experiencia, dije ‘la física experimental es un buen campo’. Además ahorita la ciencia es lo más in, lo de más alto nivel y seguro habrá mucho campo laboral”.

Por su parte, Jazmín Elizabeth Ramos, estudiante también de la Preparatoria Emiliano Zapata, señaló que esta experiencia le permitió conocer el maravilloso mundo de la ciencia y le quitó el miedo a ser investigadora.

“Me llevé una muy buena experiencia, tenía una idea de que quería estudiar física, pero no estaba muy segura porque cuando le dices a las personas ‘voy a estudiar física’ se imaginan que uno se la va a pasar metido en una sala, haciendo fórmulas y resolviendo problemas (…) La verdad me gustó mucho ser científica por un día, después de esto descubrí que quiero ser científica todos los días de mi vida”.

Asimismo, la joven de 17 años indicó que gracias a la participación en esta actividad de divulgación se dio cuenta de la relevancia y aplicaciones que tiene la física en la vida cotidiana.

“Descubrí que la física no es algo abstracto ni fórmulas que uno debe aprender de memoria, sino que las aplicaciones de la física están presentes en la vida diaria y eso me encantó”.

Los maestros, una pieza clave

Si bien el grupo de científicos de la BUAP, liderado por el doctor Arturo Fernández Téllez, hizo una gran labor para que por primera vez esta universidad participara en la Masterclass, el profesor de los jóvenes jugó un papel fundamental ya que él fue quien motivó a los estudiantes para que formaran parte de esta actividad.

Francisco Javier Morales, docente de la preparatoria Emiliano Zapata, comentó que lo que trata es “abrirles el panorama y que no encasillen la ciencia, en especial la física, de que solo son fórmulas, que ellos se involucren en las inquietudes que van saliendo en las clases y vincularlos con alguna actividad para que los chicos vean que la ciencia es algo más palpable”.

Añadió que vio “la Masterclass como una buena oportunidad para encaminar a los jóvenes a la ciencia, ya que según una muestra que se hizo en la universidad, de 100 estudiantes solo tres deciden estudiar ciencias”.

Comentó que realizó sus estudios en la BUAP y mantiene contacto con algunos investigadores quienes lo invitaron a participar en la Masterclass. Cuando hizo extensiva la invitación, más de 80 chicos se apuntaron; sin embargo, tuvo que hacer una selección ya que los chicos además de tener un alto rendimiento en matemáticas y física, también debían expresarse correctamente en inglés.

De tal suerte que de esos 80 estudiantes de la preparatorio Emiliano Zapata solo se seleccionaron 10, los otros 20 estudiantes que participaron en la Masterclass fueron de las preparatorias Benito Juárez García y Enrique Cabrera Barroso Urbana.

Fomentar la docencia y vinculación

Este tipo de actividades no solo sirve para fomentar la vocación científica en los niños y jóvenes, sino también contribuye a impulsar la docencia y vinculación entre los estudiantes de licenciatura y posgrado.

Por ejemplo, Rodrigo Mujica, estudiante de licenciatura en la FCFM de la BUAP, participó como capacitador en la parte experimental, es decir, en la parte de trabajar con los datos.

“Pudimos vincularnos con los muchachos y tratar de explicar lo que se tenía que hacer de una manera más sencilla me sirvió para que pudiera entender mejor las cosas (…) Además, trabajar en estos proyectos también me da conocimientos a mí”.

En este mismo tenor, Pablo Fierro Rojas, estudiante de licenciatura en la FCFM, resaltó que le gustó participar en este evento porque además de enseñar y ayudar a los jóvenes de preparatoria, se pudieron vincular con estudiantes de posgrado, quienes les compartieron más experiencia y conocimientos de trabajar directamente en grandes experimentos como los que se hacen en el CERN.

Destaca talento mexicano

Al final de la jornada, el equipo poblano hizo un gran papel en esta Masterclass, ya que le tocó presentar y debatir sus resultados con jóvenes de Lyon, Francia; San Agustín Obispo, California, Estados Unidos; y de Ginebra, Suiza.

Pese a que no era un concurso, los estudiantes destacaron al presentar sus resultados. “Los mexicanos demostraron que son competentes a nivel internacional, pudieron hacer lo que los otros chicos estaban haciendo e incluso los resultados fueron más competitivos”, señaló Héctor Bello Martínez, investigador de la BUAP, quien también realiza una estancia en el LHC.

“De acuerdo con Despina Hatzifotiadou, encargada de divulgación de ALICE en Italia, el equipo de la BUAP fue el equipo —entre el de Francia, Estados Unidos y Suiza— que realizó un mejor trabajo”, subrayó el investigador.

(Fuente: CONACYT)

 

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