Filosofía

11 julio, 2016

Misión

Como escuela en pastoral, nuestra misión es consolidar la educación integral liberadora en nuestra comunidad de aprendizaje para Vivir y Anunciar la Encarnación del Verbo,  a través del ejemplo, la creatividad, la innovación, la colaboración, el aprendizaje permanente y el desarrollo de competencias para la vida.  

Visión

  Convertirnos en una comunidad de aprendizaje del siglo XXI que, a través de la calidad humana, educativa y ciudadana, proporciona una educación de  calidad, favoreciendo  la colaboración, comunicación, innovación  y la construcción del conocimiento, para alcanzar la autonomía que transforme la historia personal, profesional y social.

 

Valores

Los valores y actitudes que nos identifican como institución son: Fe, amor, bondad, misericordia, responsabilidad, honestidad, generosidad, esperanza, respeto, tolerancia, apertura, diálogo, compromiso, creatividad, amistad, justicia y fortaleza.

Escudo y Lema

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Símbolos y Colores

Se consideran simbólicos los colores blanco, azul, y rojo, el escudo congregacional, el escudo de las escuelas, el lema y el himno. La Congregación del Verbo Encarnado reconoce en los colores azul, blanco y rojo, el significado de la experiencia espiritual-evangélica de la Madre Jeanne Chézard de Matel.

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Blanco

Representa al Verbo Encarnado, que es imagen del Padre, quien nos purifica y reviste de sí mismo. Este color expresa la rectitud de corazón y la pureza de intención con que debemos vivir.
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Rojo

Significa la pasión redentora de Jesús, que asume el sufrimiento como expresión infinita de su amor a todas las personas; son sus pasos ensangrentados que nos invita a seguir; es también el fuego de la presencia del Espíritu Santo.
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Azul

Significa que “[…]somos honradas con la inhabitación del Padre celestial y del Verbo humanado, al que recibimos con gratitud; nos recuerda que Él nos salva y nos santifica en la tierra para después glorificarnos en el cielo, en compañía de la Virgen; nos invita a mantener la mirada puesta en lo alto” (Cfr. Jeanne Chézard de Matel (1997). Diario Espiritual, Vol. 4., México, p. 459.)